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domingo, 5 de mayo de 2013

Desmontando mitos de los niños prodigio


Hace unos días leí un reportaje publicado en Periodista Digital, sobre los mitos de los niños superdotados. Realizaban una entrevista a Arantxa y a su familia, residentes de San Martín de la Vega. A continuación les ofrezco el reportaje íntegro, que considero de bastante interés.

Arantxa tiene 11 años y es superdotada. Vive en la comarca madrileña de San Martín de la Vega. Es una persona creativa que recopila en un armario de su casa borradores de escritos y dibujos. María, su madre, cuenta que "se pasa todo el tiempo creando y sólo necesita un lápiz y un papel para ello; en una ocasión, con un cartón y unas cartulinas, inventó un juego de mesa de "fichas", y de pequeña escribía sus propios cuentos y los grapaba creando así pequeños libros".

Arantxa tiene varios objetivos profesionales: diseñadora, periodista, música (toca el violín desde hace 4 años), escritora (siempre participa en concursos y ha ganado varios premios), abogada y fiscal. Dice que admira a su profesor de violín y que le gustan mucho los deportes. El hecho de que un niño tenga altas capacidades, no significa que sea un libro abierto o que se pase las horas leyendo diccionarios o enciclopedias. De hecho, según cuentan los padres de Arantxa, aunque la niña tiene ansias de conocimiento, "estamos intentando crearle el hábito de estudio, porque a ella siempre le fue fácil aprender en el colegio y no tenía ese hábito, pero sabemos que si no se lo creamos no va a poder desarrollar todo su potencial".

"Los años anteriores me molestaban algunas gracias en el cole que no entendía. ¿Cómo una clase entera podía reírse de cosas que a mí no me hacían gracia? Y eso me molestaba; tampoco me gustaban algunas gracias que me hacían a mí en concreto o si me insultaban, pero éste año he aprendido a adaptarme y tengo mi grupo de amigas". Hasta el año pasado, "Arantxa no llegaba a conectar con sus compañeros del todo" cuenta su madre. La madre de Arantxa recuerda lo duro que fueron los años anteriores para ella, como madre, al recoger de clase cada día a una Arantxa con semblante enfadado por distintos motivos.

Aranxta es sonriente y comunicativa, tiene dos blogs y le encanta que la entrevisten. "A veces cuando me aburro, les digo a mis padres que me hagan una entrevista y si no se les ocurre nada que preguntar yo les digo qué preguntar (ríe)". "Pienso que el sistema educativo debería cambiar, es decir, así como existen programas adaptados para niños con bajas capacidades también debería haberlos para niños con altas capacidades".

Los ejercicios de matemáticas han sido tan fáciles para Arantxa que ella ha querido pensar que debían contener alguna trampa. Y ante el aburrimiento de su hija, sus padres tampoco podían solicitar a la profesora ejercicios más difíciles si el resto de la clase no lo pedía. "Estamos intentando tomarnos nuestra realidad con optimismo. Sabemos que éste sistema educativo es deficiente en este sentido, pero en vez de amargarnos, intentamos pensar de qué manera aprovechar mejor lo que ya existe y, además, buscamos actividades extra para nuestra hija, para que relaje sus ansias de aprender intentamos hacer cosas juntos", cuenta su madre.

"Arantxa no para de pensar y es muy activa, y aprender a convivir con ello es muy duro. De pequeñita se cogía la cabeza y decía: mamá, no puedo hacer que pare mi cabeza". Su cerebro, cuentan sus padres, tiene una increíble actividad, por tanto, Arantxa apenas duerme, y tiene este hábito desde que nació, porque para ella el dormir es como una pérdida de tiempo. "Pienso (cuenta su madre) que es muy duro criar una hija de este modo y que tu familia no se destruya en el intento, porque Arantxa no duerme bien desde que era un bebé, al principio nosotros nos preocupábamos mucho por su descanso; no sabíamos qué le ocurría, pero entendimos que era su comportamiento habitual y nos acostumbramos".

En general, los  niños superdotados suelen ser muy sensibles y tienen problemas porque no son comprendidos. Arantxa, por ejemplo, "es una niña muy insegura", cuentan sus padres, por tanto, necesita un gran apoyo familiar para solventar sus inquietudes. El año pasado, los orientadores del colegio al que asiste Arantxa le hicieron un test formal que dio como resultado su reconocimiento como alumna con altas capacidades. Examen que sus padres venían requiriendo sin ser escuchados hasta que, de modo firme y con una carta de Alicia Rodríguez Díaz-Concha, directora de AEST (Asociación Española de niños Superdotados y con Talento), la niña accedió a formalizar el test.

En AEST han orientado a los padres de Arantxa sobre cómo debían afrontar la situación, ellos sabían que su niña era precoz en su aprendizaje pero después del test que Arantxa realizó, ellos han sido más conscientes. Los padres han asistido a una escuela para padres organizada por AEST donde les enseñaron, entre otras cosas, cuáles son las etapas normales de los niños a nivel psicológico y de aprendizaje; ellos se dieron cuenta de que su hija se había saltado varias etapas, esto es, por supuesto, porque tiene capacidades superiores.

En este tiempo "hemos aprendido, entre otras cosas, que no es posible que una maestra que ha ejercido su profesión por 30 años nunca se haya cruzado con algún niño de altas capacidades" cuenta María, y tanto ella como su marido, Ángel, opinan que "es como si algunos profesores no quisieran interrumpir el programa que ya tienen previsto, o modificarlo en función de estos niños. No están tampoco capacitados para saber de qué manera enseñar en clases con niños de altas capacidades".

"Como se que va a conseguir todo lo que se proponga, y aunque pienso que su educación es fundamental, lo que quiero es que sea feliz, y apoyarla y darle los mimos que a ella tanto le gustan", dice su madre mientras la abraza. "Aunque discutamos seguido por muchos temas, aprendimos a tomarnos las cosas mucho mejor y a separar nuestras discusiones de lo que realmente importa, que nos queremos".

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Vivimos en una sociedad eque "los diferentes", cuando se salen de la norma, no son atendidos como se les debería atender, muchas veces porque no se sabe cómo. El concepto de a-normal (no normal) se malinterpreta como algo despectivo, pero nos olvidamos que aquellos que están muy por encima de "la normalidad" también entran en este campo. Mi consejo es que se pongan en contacto con las entidades de la Comunidad de Madrid que atienden estos casos y si no, que se pongan en contacto con los orientadores o profesores de pedagogía terapéutica de los colegios públicos (que es donde los hay) para que te orienten de cómo actuar. Son situaciones complejas, complicadas, pero ánimo porque hay que dar soluciones a todos los casos de educación "diferente".

Anónimo dijo...

Ánimo y paciencia la sociedad va cambiando, poco a poco, pero cambiando.

Anónimo dijo...

un problema serio y mas en el momento que estamos ,siempre pense que por que estos niños no se hacen cargo empresas para formarles y sacarles el potencial que llevan ,al igual que para el maldito futbol hay ojeadores y residencias especiales no entiendo por que las empresas no invierten en personas con garantias de creatividad y espansion .suerte y que algun dia disfrutemos de su mente .a seguro que no es familia de la alcaldesa .

Anónimo dijo...

Animo y sobre todo ser felices.Con el cariño de la familia seguro que todo es más facil .Ella seguro que aprovechará ese potencial en una cosa buena ,no tengo la menor duda.Esta vida es dificil para todos ,para el listo, para el tonto ,para el feo ,para el gordo ......Es cuestión de ir madurando e ir comprendiendo.

Anónimo dijo...

gracias, estoy segura de que la niña que hizo esta entrevista os lo agradece todo, y que la ayudais. Por favor, creo que ella quisiera que todo San Martín conociera esta entrevista, por lo que si no os importa, os pediria que la pasarais